CARRERAS DE MONTAÑA EN NORUEGA, DESDE DENTRO: KONGSBERG.
Durante los
últimos días, he trasladado mi trabajo sobre el terreno hasta Noruega,
recorriendo y documentando algunos de los mejores escenarios outdoor en las
montañas de Kongsberg, apenas a una hora de Oslo.
Aunque las
montañas del sur de Noruega no alcanzan las grandes altitudes alpinas o
pirenaicas, compensan esa diferencia con kilómetros de bosque continuo, roca
pulida por los glaciares, raíces, lagos y una temperatura estival especialmente
agradable para correr durante muchas horas.
Quería mostrar
una visión diferente de Escandinavia: la del verano, cuando la nieve desaparece
y las estaciones de esquí se transforman en enormes centros para el trail
running, el senderismo, la bicicleta de montaña y las actividades de aventura.
Para ello, hemos recorrido
senderos, bosques y montañas donde vemos cómo Noruega ha sabido convertir sus
instalaciones invernales en destinos deportivos abiertos durante todo el año.
El eje principal de esta cobertura ha sido la ciudad de Kongsberg
Skimore
Kongsberg: cuando la estación de esquí cambia de piel
Uno de los
reportajes centrales publicados por Mayayo explica cómo Skimore Kongsberg
representa el nuevo modelo de estación alpina europea, capaz de mantener
actividad durante los doce meses del año. Allí el telesilla deja de transportar
esquiadores para convertirse en un acceso rápido hacia recorridos de trail
running, senderismo, mountain bike o descenso, mientras los antiguos bosques
mineros ofrecen kilómetros de senderos perfectamente señalizados.
Entre las
actividades mostradas destacan:
- Trail running por
los bosques de Funkelia y Storåsen.
-
Descenso MTB
mediante remontes.
- Formula G, un
curioso descenso por gravedad sin motor.
Håvet: la
montaña donde historia y trail running comparten senderos.
Otro de los
artículos más destacados del viaje está dedicado a Håvet, un pequeño
promontorio situado sobre Kongsberg cuya importancia histórica supera con mucho
su modesta altitud. De hecho, su ascensión desde Kongsberg es una de las
excursiones imprescindibles para cualquier corredor o senderista que visite la
región.
El recorrido
arranca prácticamente desde el casco histórico de Kongsberg y asciende unos
cuatro kilómetros hasta conectar con las faldas de la estación de Skimore. Allí
se encuentran las célebres Doce Coronas de Håvet, una colección única de
monogramas grabados sobre la roca que recuerdan las visitas de once reyes y una
reina vinculados a la explotación de las históricas minas de plata de Kongsberg.
Abiertas en 1624
por Christian IV, la única visita de una reina llego en 1733 con Sofía Magdalena, quien además
descendió personalmente a una de las minas para extraer mineral de plata.
Tambien cuenta con leyendas como la del
estrecho paso rocoso conocido como Skjeggetrengslet, "el Paso de la
Barba". Todo ello convierte una sencilla ruta de entrenamiento en un
recorrido donde patrimonio cultural y naturaleza aparecen continuamente
entrelazados, como ya os detallé aquí en: Las Doce Coronas de Havet.
JONSKNUTEN (904M): EL GRAN MIRADOR SOBRE KONGSBERG
Entre todas las rutas recorridas por Mayayo durante
su estancia en Noruega, ninguna resume mejor el espíritu del trail running
escandinavo que la ascensión a Jonsknuten (904 m), la montaña más
elevada del municipio de Kongsberg. El recorrido parte entre espesos bosques de
coníferas, enlaza antiguos caminos forestales y asciende progresivamente hasta
superar el límite del bosque, donde el paisaje cambia por completo y aparecen grandes
losas de granito pulidas por los glaciares. La cima está coronada por la
característica torre de telecomunicaciones, visible desde decenas de
kilómetros, junto a un magnífico mirador natural.
Esta ruta es, por lo áspero y empinado, uno de los
mejores ejemplos de entrenamiento para corredores de montaña que buscan
combinar desnivel sostenido con terreno técnico. No se trata de una ascensión
especialmente complicada, pero sí suficientemente exigente para acumular una
buena carga física.
Desde la
cumbre se disfruta de una panorámica de casi 360 grados sobre los bosques de
Buskerud, los lagos que rodean Kongsberg y las montañas de Skrimfjella, una
imagen que ayuda a comprender por qué Noruega se ha convertido en uno de los
grandes destinos europeos para el trail running estival. En invierno forma
parte de una extensa red de pistas nórdicas, mientras que en verano sus
senderos permiten realizar recorridos de muy distinta longitud enlazando con
Knutehytta y otras rutas del macizo.
HØYT & LAVT
MODUM: PARQUE DE CUERDAS ENTRE BOSQUES Y CASCADAS.
Otra de las jornadas nos llevó hasta el vecino Høyt
& Lavt Modum, uno de los mayores parques de aventura entre árboles de
Noruega. Situado a unos cuarenta kilómetros de Kongsberg, para disfrutar de la
naturaleza mediante recorridos suspendidos entre las copas de los árboles, con
puentes tibetanos, tirolinas, redes, pasarelas y circuitos de distintos niveles
de dificultad que permiten participar tanto a familias como a veteranos acostumbrados
a la montaña.
El atractivo del lugar va mucho más allá del parque
de cuerdas. pues forma parte del espectacular paisaje natural del valle de
Modum, junto al histórico complejo minero de Blaafarveværket, rodeado de
grandes bosques, gargantas y senderos perfectamente acondicionados para caminar
o correr. Entre ellos destaca la ruta que conduce hasta la impresionante
cascada Haugfossen, donde el río se precipita entre paredes de roca
formando uno de los rincones naturales más fotogénicos del sur de Noruega. La
combinación de agua, bosque y patrimonio industrial convierte la visita en una
excursión muy distinta a la alta montaña, pero igualmente recomendable para
cualquier aficionado al turismo activo.
GJØGERFOSSEN:
UNA CASCADA ESCONDIDA ENTRE BOSQUES.
La guinda final
entre los rincones más sorprendentes que he conocido durante este viaje ha sido
Gjøgerfossen, una cascada de 32m de altura poco conocida incluso para muchos
visitantes de Kongsberg. El agua se encajona en un estrecho cañón de roca antes
de precipitarse entre bloques de granito cubiertos de musgo y abedules.
Un estrecho
sendero que parte desde la carretera permite acceder en unos 15min para contemplarla
tanto desde la parte superior como desde la base del desfiladero, ofreciendo
una perspectiva muy distinta según el caudal y la época del año.
Para mí, ese carácter salvaje y relativamente
desconocido convierte a Gjøgerfossen en una de esas pequeñas joyas naturales
que reflejan la esencia del interior de Noruega, donde a menudo te basta
desviarte unos minutos del camino principal para descubrir escenarios
espectaculares prácticamente en silencio.
Un viaje desde
dentro.
Espero estos
apuntes os aporten una pequeña guía práctica para corredores de montaña y
aficionados al turismo activo que apuesten por una Noruega diferente: Alejada tanto de los
grandes fiordos típicos de Tromso como de los deportes de invierno, pero
centrada en la combinación de naturaleza, historia y deporte.
Una propuesta donde las carrera de montaña me
han servido como hilo conductor para descubrir una región que, además, ha
sabido reinventar sus estaciones de esquí como auténticos centros de aventura
durante el verano.
Desde aquí, mil gracias a Kari, Ella y Johannes quienes han sido mis guías en este viaje, para entender un poco más y mejor la magia de estas tierras y sus gentes. Buenos ratos compartidos por el monte..y tambien animando como locos a España y Noruega en sus partidos del Mundial. :)
Especial TRAIL RUNNING NORUEGA: De Jon Tvedt a Stian Angermund y Kilian Jornet.
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