1 abr 2026

CARRERAS VERTICALES: Mi primer dorsal vertical. Reventón El Paso.

 CARRERAS VERTICALES: 

Mi debut en Reventon Trail, subida a las estrellas. 

 


 

Decíamos ayer, el repasar como saltar a las carreras de montaña desde el asfalto  que fue allá por 2007 cuando viví mi primera maratón alpina, con aquel MAM 2007 épico que me enganchó a esto. Las ultras no se hicieron esperar y me estrené en la edición inaugural del Gran Trail Aneto 2008 que me dejó tambien una fuerte granizada (es mi sino) y otra adicción. Y sin embargo....pasaron casi 20 años y jamás de los jamases me apunté en todo este tiempo para correr una carrera vertical.
 
La primera década fue por aquello de "Mejor cuanto más larga" que me llevó por todo tipo de ultras y terrenos, del Guadarrama a los Pirineos, pasando por Alpes, Patagonia e incluso Capadocia. Una vez saturado del correr largo porque sí, volví en los últimos años a carreras de montaña clásicas, redescubriendo citas de la modalidad Classic en Ceuta, Costa Blanca y el mismo Canfranc que ya conocía bien de la Ultra 2015 y que diez años despues viví de una forma del todo distinta, pero igual de divertida con la Canfranc Classic 17k. Pero seguía fuera de las trepadas asesinas. 
 

 
 

Más que respeto, las tenía miedo. 

¿Absurdo? ¿Irracional? Es posible, pero haber cubierto tantos kilómetros verticales al pie del dorsal estos años, me permitió ser testigo de primera mano de la agonía real que padecen los verticales mientras siguen y siguen ganando metros a la montaña. Piernas al rojo, pulmones asfixiados, ojos desencajados y caídas al suelo apenas cruzar meta son casi un fijo en esta modalidad de....¿tortura?

Por el camino, salidas varias compartidas a lo largo de los últimos meses con personas como Alejandro o María, enamorados de lo vertical, iban haciendo una paciente labor de zapa en mi aprensión a las cronoescaladas. Al fin, viendo que este 2026 había recuperado forma y ganas, decidí cumplir esa asignatura pendiente. Ahora solo faltaba elegir en qué convocatoria presentarme y La Palma demostró tener todas las bazas. 

"Subida a las Estrellas" se llama la carrera vertical de Reventón El Paso, un nombre hermoso que me llevaba además de vuelta a mi primera visita a la isla para la Ultra 2013 cuya crónica personal titulé precisamente: "En La Palma se ven mejor las estrellas" Lo que no me parecía tan hermoso era el perfil de carrera que suponía correr de noche con frontal para remontar 3,2k/D+620m. Salida cuesta abajo para remontar primero en zona de pinar y despues por una sucesión de zetas que se iban empinando y empinando y...en fin, ya os dejo abajo el perfil. Pues hala, decidido.  


 PROBANDO, PROBANDO...

Los entrenamientos para un reto nunca afrontado siempre son bonitos. Ya sabía que la zona media alta de La Peñota era la más adecuada en mi entorno para ver de replicar esa trepada, más por las cotas que por el tipo de terreno y allí que me asenté alternando durante el último mes una prueba semanal. La verdad que no podía dedicarle más tiempo, pues el esquí se alargó mucho y bien este invierno y a ver quien se quita las tablas cuando el Guadarrama luce nieve hasta el fondo del valle. 

Mal que bien, las tres o cuatro pruebas hechas me confirmaron que un tiempo de 45 minutos era un tope máximo razonable y que un buen día podía verme en meta entre los 40-43 minutos. Viendo que los hombres ganan con 24 minutos y las mujeres con 30, no era ningún nivelazo el mío. Tampoco sería el último de la fila, pues otros años se cerraba con más de una hora en meta. Más tranquilo pues con ese debut vertical cogí el avión a La Palma el pasado Jueves 26.  

 

¿Las zapatillas? 

 
Elegí las Merrell Agility Peak 6 porque tenía que cerrar los 200km de prueba que estaba sumando con ellas y unos días en La Palma me garantizaban completarlo. Dicho esto, creo a posteriori que acerté pues son ligeras (280 gramos), lucen un drop 8mm que no me exige forzar tendón en exceso y sobre todo una suela Vibram Megagrip tacos 5mm que demostraría su agarre pese al barro y llovizna presentes. Con mis 80 kg, de peso su colchón 30-38mm no me venía mal tampoco, aunque en subida duela menos eso. Además, así las puse a prueba en un terreno nuevo, compitiendo el Jueves en  la vertical para salir tambien con ellas Viernes y Domingo a rodar por las alturas de isla.  
 

¿El frontal? 

 
 Black Diamond 1500, superfan para todas las circunstancias, Ligero, potente y fiable siempre.  Tres años juntos ya y muy a gusto con el. 
 


 SUBIDA A LAS ESTRELLAS: LA CARRERA. 

El plan del día era algo denso: Tocaba levantarse antes de las 8 en Cercedilla, para volar a las 11 desde Barajas a La Palma. Una vez allí, pasar por el dorsal en El Paso y llegar al hotel en Puerto Naos al fin para descansar un poco sobre las 4 de la tarde. A partir de las 8 vuelta al lío, para tomar la salida a las 9.26 según mi turno en la lista de inscritos y una vez coronada la cima, bajar destrepando el trazado para echarse a dormir antes de medianoche. O no....

 

Llegar a la zona de la Virgen del Pino, aparcar y acercarse a la salida fue todo rodado, ventajas de que seamos muchos menos en las Verticales (aquí 100 dorsales tope). La caída de la noche brinda una capa más de magia a este debut donde los nervios me han vuelto a dominar en los últimos minutos. Calladito y solo, me paseo arriba y abajo de la zona de salida haciendo como que caliento mientras veo salir compañeros y perderse sus luces al poco de echar a correr.  

 

21.26 ¡VÁMONOS! 

 

Salí tan aturullado que no caí en arrancar mi Coros nomad hasta pasados 300 metros. ¡Melón!  Los primeros metros vuelan...hasta que esto se pone tieso. Cambio de marcha e intento seguir corriendo en las rampas iniciales bajo los pinos. Poco despues de mi salen los favoritos, que me pasan de inmediato: los clásicos de esta cita como Arezki y María van bien, pero los "novatos" Azara y Mario van que vuelan. Al final, ambos serán los campeones, con el granadino fijando un nuevo record de gran nivel en 23.24. Estaban en enorme forma, como probaron el Sábado firmando doblete en Maratón y Ultra, respectivamente.
 
Mientras, sigo remontando animado por esos gritos y teléfonos encendidos de los aficinados animando que en estos momentos nos saben a todos los corremontes más dulce que nunca.  
 
Pronto paso a alternar correr y caminar, que para eso me traje los bastones con que apalancarme en los tramos más pendientes. (Black Diamond Carbon z) Lo traía ensayado de La Peñota y en mi caso vino bien: Gasto algo más de energía al tirar a saco del tren superior tambien, seguro, pero a cambio descargas un poquito (15%) el tren inferior, lo que con mi peso y constitución creo me sale a cuenta. Ojalá tuviera la fina fisiología de los grandes trepadores, pero demasiados años de balonmano federado en mi juventud me han dejado más bien "compacto"
 
¡Me siento muy bien! Duele, claro que duele, pero por una vez mi corazón late a ritmo de carrera sin queja alguna. Acabaré a 155 latidos media, oscilando siempre de 150 a 160. Qué tiempos aquellos en que podía subir hasta 190 latidos... Sigo trepando y entro en el sendero empedrado que nos lleva en lazadas hasta meta. La niebla nos rodea y cae una fina llovizna, pero con el calentón que llevo no me pesa en absoluto.  Ultimo tramo a la cima ya, me veo con fuerza de sobra, echo a correr en las lazadas que me dejan. Sé que hoy me he guardado un poquito en el tanque, pero así estoy acabando de menos a más y más. 
 

¡Meta! Han sido 38.06 según el crono oficial. 

He llegado en el puesto 33 de los 76 finalistas. Pues bien está.  Lo importante es que he desbloqueado una pantalla más en esto de las carreras de montaña y lo he logrado pasándomelo más que bien. Arropado por la manta que nos dan a cada uno en lo alto, tiro pronto paseando para abajo que aquí arriba la meteo muerde. Un primer gran día en vertical, habrá más....




 

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