7 jul. 2014

Sahara para trail running: Video oficial 100km del Sahara 2014 y crónica del campeón, Raúl García Castán.

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Los 100km del Sahara fueron en Mayo mi segunda ultra trail del 2014 y la única de la que aún no había hablado en este blog personal. La carrera cumplía su 16ª edición como puerta amable en precio, servicios y exigencias para descubrir el ultra trail por etapas en el desierto. Este año fueron 102km a resolver en tres días, corriendo de día y de noche por las pistas y dunas del Sahara tunecino.

Aquí os dejo el video oficial, algunas fotos, resumen deportivo y la crónica personal del campeón, Raul García Castán. Carrera absolutamente recomendable, la 17ª edición arranca el 27 Abril 2015. Ojalá pueda repetir...

100kms del Sahara: Las dunas, verdadero calvario en carrera. Aquí, salida oasis de Ksar el Ghilane. 
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100KMS DEL SAHARA, VIDEO OFICIAL. 


En honor del viejo adagio del valor de la imagen y las palabras, veamos primero aquí el (breve) video oficial que resume la carrera del 2014 y luego ampliamos info en la parte deportiva y personal de la misma. 



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100KM DEL SAHARA 2014: UNA PUERTA ABIERTA A TODOS.  

Los “100Km del Sahara” por etapas son una competición de ultra trail multietapas. Está diseñada como puerta de entrada al mundo de las carreras extremas en el desierto, recorriendo algunos de los parajes más hermosos del Sahara en Túnez.  Para algunos participantes será una importante meta deportiva en sí misma,  para otros como era un mi caso,  un punto de partida en el ámbito de las competiciones extremas en el desierto, que son del todo diferentes a las carreras de montaña.

 La organización de Zitoway la creó así precisamente para ayudar a conocernos como corredores en este ambiente. Así, toda la aventura está enfocada el espíritu de reto personal dentro de una amplica convivencia en las jaimas y anima al participante a completar una prueba exigente, reconocida como tal con 2 puntos por el Ultra Trail Mont Blanc. Y allá que nos fuimos cuatro españoles, Alma, Luis, Raúl y yo mismo, a correrla y contarla en directo, de la mano de Carlos Ultrarun, trazador de carrera con el equipo de la organización.

100kms del Sahara: Panorámica del campamento itinerante de jaimas


Personalmente, si algo me llamó la atención en esta carrera fue la extrema atención y cariño puestos al servicio de los marchadores. Esta nueva modalidad del 2014, denominada por la organización “Nordic Walking” salía cada día una hora por delante de los corredores, para poder aprovechar mejor el frescor matinal. Gozaban de idéntico trazado y apoyo que los demás dorsales y entraron del mismo modo en la clasificación general final.

Una vez en meta, tambien las jaimas, comida, y resto de logística eran idénticas para ambas categorías. De esta forma se logra que muchas personas enamoradas del ultra trail puedan disfrutar la experiencia de recorrer el trazado de las 4 etapas por el Sahara siguiendo todos y cada uno de los pasos de la elite, pero haciéndolo a su propio ritmo y compás.

 Compartimos así carrera con marchadores de enorme nivel, capaces de avanzar casi a ritmo de corredor, tanto como con personas mayores de 60 años e incluso grupos familiares que vivían así juntos esta aventura y disfrutaban después de los atardeceres en las jaimas, las noches estrelladas y la abundante comida italiana que la organización sirve cada día en tandas de desayuno-comida-merienda-cena.

Una estupenda idea que comparten en España algunas pruebas clásicas como la Madrid-Segovia o los 101 de Ronda y que probablemente merecería ser ofrecida en más pruebas, pues permite abrir este mundo a personas que quieran disfrutarlo sin someterse a las enormes exigencias físicas del ritmo de carrera pura de ultrafondo natural. La edición del 2015 arrancará el próximo 27 Abril 2015, la web oficial con la info está aquí.



Para quien desee situarse, tal como refleja la imagen, este fue el material que empleé en carrera: Zapatillas New Balance 860V4, Pantalones Raidlight classik trail, Camisetas Raidlight top desert y performer, gemeleras 2XU, mochila UD Scott Jurek 9L con dos bidones 60cl, gafas de sol y de ventisca, gorra blanca salomon, frontal Petzl Nao. 

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CRÓNICA DEPORTIVA 100KMS DEL SAHARA 2014

 Los 100km del Sahara completaron este año su 16ª edición, que podemos resumir así en lo deportivo: La carrera nació como una puerta amable en precios, servicios y exigencias para descubrir el ultra trail por etapas en el desierto.

 Este 2014 contaba con corredores muy curtidos, como el italiano Bourifa con marca de 2h10 en maratón, nuestro heptacampeón de España, Raúl García Castán o el portugués Manuel Machado, que no han fallado y a la postre son quienes han formado el podio masculino. Entre las mujeres, victoria clara de Alice Modignani.

Adriano Zito, fundador de la carrera, con el podio masculino. 


 Como colofón, cabe destacar que tambien aquí se demuestra una vez más la enorme subida de nivel en todos los ultra trail de año en año. En el caso de estos 100km del Sahara, el ganador de las ultimas 4 ediciones (2010-13) Thomas Wittek, no logró en este 2014 pasar del 6º puesto.
  • MASC: 1.Raul Gª Castán (Esp) 4h43 2.Migidio Bourifa (Ita) 5h01m 3.Manuel Machado (Por) 5h05m
  • FEM: 1. Alice Modignani (Ita) 7h16m 2. Claudia Gerling (Ale) 7h24 3.Alma Obregon (Esp) 8h13
Edición 2014 completada por 95 finalistas: Finalmente, cruzaron meta 74 corredores y 21 marchadores. Los otros dos españoles en carrera, además de Raúl y Alma completaron tambien la misma con satisfacción: Luis Blanco terminaba como el 11º de la general y Mayayo el 27º. Asi fueron las etapas en carrera, día por día: 
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CRÓNICA PERSONAL DE 100KMS DEL SAHARA 
POR RAÚL GARCÍA CASTÁN, CAMPEÓN.

Reencuentro en el aeropuerto de Barajas con viejos amigos viejos y viejos amigos nuevos:Alma Obregon, Sergio Mayayo y Luis Blanco son mis compañeros de aventura desértica. Hay que ver lo rápido que vuelan los aviones y lo lento que funcionan los aeropuertos. A la espera consabida en estos casos se suman las dos horas de retraso con que vuela nuestro vuelo.  Pero volamos, volamos al fin y llegamos a nuestro primer destino

. Azafatas de Tunisair en Djerba.  

 Allí nos recoge el que será nuestro chofer y guía en la primera parte de este gran viaje, y nos deposita sanos y salvos -lo que dicho aquí y ahora parece normal, pero visto desde el asiento de un coche circulando a toda leche en medio de la noche Tunecina no lo es tanto- en nuestro hotel. Lo primero que me sorprende de Túnez es la modernidad de la red de carreteras: lo que es autopista, es autopista, y lo que no es autopista también es autopista: al menos para nuestro chofer, que ocupa impertérrito el carril izquierdo, como si en vez de ser descendiente del corsario Barbarroja, lo fuera del Corsario Sir Francis Drake.

 Como si aquello fuera la Gran Bretaña, o sea. Puede que aquí, en Túnez, emitieran el capítulo de Barrio sésamo donde se establecía la diferencia entre arriba y abajo, pero desde luego no el que diferenciaba entre derecha e izquierda. El día siguiente, lunes, lo dedicamos por la mañana a arreglar ciertos asuntos necesarios para poder emprender nuestro viaje, como por ejemplo cambiar, en el banco central, o nacional o como se llame, de Tunez, todo el dinero que nos han dado en la oficina de cambio de divisa y que, según nuestro guía está fuera de circulación.

 Afortunadamente resulta que no, es decir, que sí, que sí que vale el parné, según nos cuenta el funcionario de turno después de efectuar el saludo especial que para los españoles tienen en Tunez y que no es salam alekum ni nada parecido, sino una extraña alocución de significado indescifrable que suena más o menos así: “¿Espanioles?: ¡REALMADRIDBARCELONA!” . No sé qué querrá decir. Horas después emprendemos viaje nuevamente, esta vez rumbo ya al desierto, y pasamos unas horas de agotadora odisea en todoterreno, con transbordo en un siniestro ferry incluido, en cuyo retrete dejamos encerrada a Alma durante unos minutos por no traer Cupcakes

. WC Femenino en el ferry de Djerba  

  Llegamos, ya a las tantas de la noche, a nuestro anhelado destino, y allí nos encontramos con la primera sorpresa desagradable del viaje: el encargado del hotel donde teníamos reservadas las habitaciones no sabe -ni quiere saber- nada de nuestras presuntas reservas. Él dice no tener información al respecto, y por tanto no existimos para él.

Resolvemos el contratiempo repartiéndonos por los tenduchos del oasis, donde ya están hospedados el resto de los participantes de la prueba. A mí me toca dormir –es un decir- con un numeroso grupo de italianos, ya entregados al sueño y al ronquido, a los que despierto, claro, con mi tardía intromisión. A mitad de la noche uno, de nombre Darío, del que luego, en el transcurso de la competición me haré muy amigo, me atiza un par de mandobles creyendo que soy uno de sus amigotes de tienda.

 Pasado el tramite nocturno con más pena –y con más peña, que éramos bastantes en la tienda- que gloria, nos preparamos a tomar parte en la salida de la primera etapa, entre… -no recuerdo ahora el nombre, pero para eso están las crónicas de mis compañeros- y no sé dónde. Pronto diviso a los principales favoritos de la prueba, los italianos Migidio Bourifa (de orígen africano y 4 o 5 veces campeón de Italia de maratón con una mejor marca de 2:09, aunque ya retirado del profesionalismo) y Lambruschini, antigua gloria del atletismo italiano y varias veces campeón de esta prueba. Como no hay dos sin tres, está también el campeón de las 4 últimas ediciones, el alemán Wittek.

  Raúl. con el material obligatorio de carrera (1L líquido) en la salida.  

 Comienza la carrera y aun saliendo con todas las precauciones del mundo, a la expectativa y observando a los más experimentados en estas lides, como el mencionado teutón, pronto observo con sorpresa que el ritmo es sospechosamente lento.

De natural desconfiado, mi primer impulso es pensar que la cosa tiene truco y que en cualquier momento se pondrán las cartas boca arriba y todos estos diabólicos atletas correrán como posesos, dejándome atrás con un palmo de narices. Pero, por otro lado, mi carácter de suyo impetuoso me dice que no, que no; que yo tengo callo en los pies y en el alma de correr carreras de esta distancia y similares y que este no es mi ritmo de competición, ni mucho menos.

 Así que activo el ON y empiezo a hacer funcionar un poco la vieja locomotora ¡más madera! comprobando, con sorpresa, que mis rivales se van quedando atrás sin demasiada lucha, llegando a la meta con casi 8 min. de ventaja sobre Bourifa. Las demás jornadas resultan ser bastante similares a la primera.

En la segunda etapa, contrarreloj nocturna de 7 km –qué noche la de aquel día-, acordamos no atacarnos entre los favoritos y dejar las hostialidades para las etapas diurnas, por lo que Migidio Bourifa, al que en nuestro desconocimiento del idioma… del idioma… del idioma que sea, terminamos llamando butifarra, burofax y otras cosas similares, Bourifa y yo, decía, entramos juntos y en buena armonía en la meta.

  ultra trail 100km del sahara 2014 fotos zitoway (40) 

 El día siguiente, tercera etapa, empieza también de forma muy similar al primero. Me quedo solo desde el principio, pero confiado por la facilidad con que abro hueco, empiezo a pararme cada vez que se me cuela arena en las zapatillas –cosa que sucede cada vez que piso una duna, lo cual no suele ser cosa del todo rara en el desierto- para intentar evitar la aparición de nuevas ampollas en los dedos (En la primera etapa, desde el km 5 ya llevaba ampollas en los pies). 

A la tercera o cuarta parada veo, sentado desde el suelo y con la zapatilla en la mano, volcando en el suelo la arena como si eso fuera un reloj de ídem, cómo el segundo clasificado, el omnipresente Bourifa, me adelanta. “¡Ostras!”, me digo. “Esto no podía ser tan fácil. Llegó la hora de partirse el pecho, chaval”. Me calzo la zapatilla y le doy caza, y tras cambiar unas cuantas mentirijillas piadosas del tipo de: “quetalestasbienme alegrohalevamosqueteespero y otras trolas parecidas, empiezo a tirar como un condenado. 

 Consigo abrir hueco y me digo interiormente que puede que Bourifa me coja, pero va a tener que sudar. (Lo cual tampoco tiene por qué ser excesivamente raro en el desierto del Sahara, todo hay que decirlo). Ese fue un día duro, porque hacía mucho calor y lo único que no corría en aquel sitio donde todos corríamos, era el viento, pero al final pude sacarle a mi rival 9 min en línea de meta.

  ultra trail 100km del sahara 2014 fotos zitoway (39) 

  La convivencia en el campamento era muy buena. La organización italiana nos daba de comer estupendamente y las tiendas, montadas en círculo, como las caravanas, los convoyes de pioneros del Oeste cuando atacaban los indios, era como un teatrillo del mundo a escala, donde todos interpretábamos nuestro papel. Cada vez que tenía que ir a otra de las tiendas –la del médico, la de prensa, la de la comida- andaba más tieso que un lord inglés, disimulando el dolor de mis pies, que no me dejaba casi ni pisar el suelo, casi, casi, como si en vez de estudiar en el Agapito Marazuela, hubiera sido uno uno alumno aventajado del Actor’s Studio.

  Raúl curando ampollas en la intimidad de la jaima para seis.  

Ya solo quedaba una etapa de 42 km y toda mi preocupación residía en el maltrecho estado de mis pinreles. La noche anterior me dediqué a vendarme los dedos uno por uno, cuidadosamente, y ya en carrera me quedé junto a mis rivales, el italianos Bourifa y el portugués de poético nombre Manuel Machado, yendo muy lento hasta que los pies me empezaron a doler un poco menos por efecto del acostumbramiento. Entonces ataqué de nuevo y me fui, como ya sucediera en las jornadas anteriores. Los últimos 10 km fueron casi como si estuviéramos metidos en un túnel de viento, que daba siempre de cara y acompañado de una desbocada tormenta de arena. 

 Tragamos arena por casi todos los orificios del cuerpo (o por todos, a lo mejor. Últimamente estoy leyendo mucho a Bukowsky, lo siento) y al llegar a la meta, unos cientos de metros antes, me dio por pensar que iba a entrar sonriendo en meta y tenía los dientes llenos de arena, así que con el dedo me cepillé los piños y entré vencedor con una sonrisa quizá no apta como imagen de un anuncio de dentífrico, pero de oreja a oreja, en cualquier caso.

Raul entrando campeón de los 100kms del Sahara 2014 en Douz  

 A partir de ahí, descanso y parabienes, entrevistas, comida, bebida, visitas turísticas, hoteles, más aviones y a casa. En fin, todas esas cosas malas de la civilización que tanto echamos de menos cuando no las tenemos. Excepcional la actuación de mis compañeros, especialmente de Alma, que conquistó la tercera posición en Féminas, y con el mérito añadido de no perder nunca la sonrisa. 

 Ellos tres fueron mi sustento, y no es un modo de hablar, infundiendome no solo los ánimos necesarios para afrontar la competición, que también, sino proporcionándome cuantos utensilios materiales fueron precisos para correr con garantias, muchos de ellos obligatorios y que yo por supuesto no había llevado. Sin ellos el triunfo no hubiera sido posible. Va por ustedes, compañeros.
   
Los 4 españoles presentes en los 100km del sahara 2014.  

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MÁS INFO DE CARRERAS MONTAÑA 2014 Y MATERIAL TRAIL RUNNING
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Info redactada por Mayayo Oxígeno para Blog personal Mayayo

1 comentario:

Celina dijo...

Felicidades a tod@s! la verdad es que tiene que ser muy duro correr en esas condiciones, pero también una experiencia maravillosa disfrutar de paisajes tan distintos a lo que conocemos!

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