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12 may 2026

TRAIL MENORCA CAMI DE CAVALLS 2026. «Corriendo con Zombies».

 

TRAIL MENORCA CAMI DE CAVALLS 2026. 

«Corriendo con Zombies». Por Mayayo.

Mi tercera carrera de montaña este 2026 ha sido la Trail Menorca 27k vivida ayer por el trazado del Camí de Cavalls (GR-223). Una carrera que conocí trabajando en el streaming el año pasado y cuyo encanto me llamó tanto la atención, como para querer vivirla con dorsal. En 2025 ya corrí unos 20k por su trazado, donde descubrí que la belleza de este sendero está a la par con su dureza, pues aunque carece de grandes desniveles, el suelo que pisas es caliza rota en su mayor parte. A menudo, abrasiva y cortante además. Así que, ya venía avisado que los números no hacen justicia a lo exigente de cada distancia.

Cala Turqueta a Cap d´Andrutx: Guía ruta 20k Mayayo.


TRAIL MENORCA 2026.

Tras correr los 31km de Hong Kong 100 primero y los 24km de Nimes Urban Trail después, esta Trail Menorca me venía además perfecta como “tirada larga” previa a la Maratón Transvulcania que quiero correr el próximo Sábado 9MAY. Ponto veremos si la idea era buena o mordí más de lo que a estas alturas puedo tragar.

El viaje relámpago organizado a Menorca me llevó a aterrizar el Viernes a mediodía: Recoger dorsal y llegar al hotel poco antes de que arrancara la prueba reina para la élite. Una vuelta entera a la isla en 185k que ganarían, cruzando meta en la mañana del Sábado, Pablo Ibáñez y Aziza El Marany.

Lo primero apenas llegar fue salir a trotar ese Viernes, activando a la misma hora que saldría mi carrera del Sábado. Fueron apenas 5k de rodar suave y aun así…¡Qué manera de sudar! Pasar del fresco seco en altitud de Cercedilla al calor y humedad de la isla mediterránea me cuesta. Tras ello, tocó trabajar esa tarde, con el video de la salida y el arranque de la crónica deportiva, que esperaba completar a primera hora del Sábado, antes de centrarme ya en mi dorsal.

Un ratito de relajo para cenar a lo turista y bien de mañana vuelta al tajo: Una delicia el streaming en vivo que desde las 7.45 narraban nuestra compañera Ana y Joan como periodista local. Una vez disfrutado y compartido el doblete y récord de Pablo, puedo por fin centrarme en lo mío.


TRAIL MENORCA 27km: SALIDA 15.00H.

No es la hora de salida más habitual para una carrera, pero en este caso me resultó bienvenida para disfrutar y compartir antes la espectacular prueba reina 185k. Además, una vez rodados 5k a esa hora el día antes, mi cuerpo la toleró mejor de lo esperado. En las ultimas dos horas previas a mi salida, repaso el recorrido, estrategia y material antes de marchar a tomar el bus de la organización a las 13.30, que en un cómodo traslado nos deja en la salida aun con 45min por delante.

Primer contacto con los ZOMBIES: Los compañeros de otras carreras pasaban por aquí luchando rumbo a la meta de Ciutadella. Muy desgastados tras tantas horas de pelea, todos ya andando, la mayoría con bastones y esa curiosa expresión que llevamos tan a menudo pintada en la cara a esas altura: “Si me caigo, me caigo, pero yo no abandono hasta cruzar meta…”

Hoy para mí eran solo 27k, pero verles pasar persiguiendo un sueño de 44k-58k-85k-100k-185k me hizo sentir orgulloso de este mundillo de locos, donde gente ordinaria logramos juntos cosas extraordinarias. ¿O como llamarías tu a darle la vuelta a Menorca sin parar? Mientras les aplaudo al pasar, sobra tiempo para calentar, saborear el paisaje alrededor, comentar con algunos compañeros (Gracias, Josep.) y al cajón, que esto empieza ya…

¡Vámonos!

Bucle de 2k alrededor de la salida para que el pelotón se estire rumbo a la primera de las varias calas que hoy cruzaremos al galope. El recorrido va pasando, mientras alterno entre mirar bien donde piso y pensar lo que como y bebo. El plan era ingerir un gel y medio litro de agua cada 30min. Si me concentro en ambas cosas espero llegar en sub 3horas, o por ahí…

Por el camino, imposible no fijarse en el hermoso paisaje de esta costa norte de Menorca, que desde la Vall nos lleva primero a Cala Morell (7.5k) después a Punta Natí y por fin a lo alto de la meta en la Ciudadela. Tres avitus intermedios en los kilómetros 7,5k-14.5-20k aprox que permiten a muchos compañeros ir con poco más que una botella en la mano.

Como soy novato aquí y tengo la cita de La Palma en mente, prefiero salir tal cual con lo que usaré allí, Mochila completa con ropa de abrigo, comida y al menos siempre 1L de agua encima. ¿Que se puede aligerar mucho? Seguro, pero no tenía intención ni capacidad alguna de ganar nada hoy.

Así que voy disfrutando del paisaje, tan diferente al de mi Sierra de Guadarrama. Tanto o más, me alegra ver a los zombies. Es fácil distinguirlos claro, por sus bastones y su lento avance, pero con cada uno me sale un “Aupa” “Animo” o “Ya lo tienes”.  Y es que, cuando te has visto como ellos, es imposible no empatizar con su reto de salvar 1.001 trampas calizas en el suelo tras tantas y tantas horas de desgaste previo. Veo caídas, claro que sí. Ninguna grave, por suerte. Conste que yo el año pasado también besé el suelo y sus rocas en la tiradita de 20k que hice para conocer esto, así que voy muy concentrado en no repetir el susto este 2026.

Ultimo km en pleno tramo asfaltado y dura rampa para entrar en la meta. ¡Alegría! Al final se me ha ido un poco hasta 3.03.34 para el puesto 126 de mi oleada cuando chequeo la app elite chip al terminar. Por cierto, que a las 16h salió otra segunda oleada donde unos cuantos fueron también más rápidos que yo, así que el final puesto 162/700 inscritos en la absoluta.

Mi carrera fue bien: Aviso de calambres pronto, a partir del 10k, pero bajando un algo el ritmo y bebiendo/comiendo quedaron atrás. Al final, el primer calambrazo serio fue llegando a Ciutadella, con poco más de 5k a meta. Parar, estirar y seguimos… Tras terminar, contento y rápido de vuelta al hotel para completar la crónica deportiva de los demás. Esta mañana, en el avión de vuelta pude preparar estas letras para compartir con vosotros. Y a partir de mañana, rumbo a Transvulcania.

DE ZOMBIES Y VOLUNTARIOS.

Al caer la noche tras mi carrera, volviendo de cenar me encuentro aún abierto el avitu de nuestra playa. Son tres mujeres, obligadas a desmontar la carpa por el frío viento nocturno. Son más de las 22 horas y pega mucho,  pero ahí están ellas, tapadas entre mantas con una sonrisa y buen humor a raudales donde piensa aguantar hasta las 23.30h que ofrece la carrera como límite aquí. Voluntarios y zombies, dos tesoros de las carreras de montaña, allá donde vayas. Pensando en el enorme mérito que tienen, me voy a la cama con una sonrisa tonta en la cara.

¿Y ahora qué? La Maratón de Transvulcania será mi cuarta carrera del año. Curiosamente, en 2013 corrí la Ultramaratón allí por primera vez, antes de marchar dos semanas después a pelear la Maratón Zegama Aizkorri. Han pasado 13 años y seguimos en la brecha, ahora llego con distancias más cortas y menos tiempo para recuperar, pero salud e ilusión de sobra para que se me pongan los pelos como escarpias cada vez que toca picar el crono en una meta. Que no se acabe nunca: ¡SOMOS MILLONARIOS!

Sergio Garasa Mayayo.

PD: Volveré a correr Trail Menorca, ni lo dudes. Aunque no tengo claro si 44k-58k-100k Se aceptan opiniones de los más veteranos aquí… ¿Quiero ser zombie?

Foto Jose Miguel Muñoz.

TRAIL MENORCA 27k: MATERIAL EMPLEADO.

 

10 may 2026

TRANSVULCANIA 2026, DESDE DENTRO: "Una maratón y un descenso infinito"

 

TRANSVULCANIA MARATÓN, DESDE DENTRO: «Un descenso infinito» Por Mayayo. Nuestra sección TRANSVULCANIA completa hoy el seguimiento de esta 16ª edición de sus cuatro carreras de montaña que nos han dejado ocho records para la historia.

Mi Maratón Transulcania salió mal en lo deportivo: Un mal crono, pero aun así una gran experiencia el viaje entero. Ahora os cuento lo detalles… Mientras, arrancamos con el material empleado, que sí funcionó bien todo, conste.

Podcast Radio Trail: Transvulcania y 101 Ronda, dos magníficas carreras de montaña. Por Mayayo. 

 

TRANSVULCANIA 2026, DESDE DENTRO:

«Una maratón y un descenso infinito» 

Hablaba el Jueves con una persona, repasando su decepción en carrera y le dije: «No es problema, hay días buenos y tambien malos. Pasa página y a por la siguiente…» Ayer Sábado me tocó a mí aplicarme el cuento, pues mis plan era completar esta maratón y su feroz descenso en 6.30 horas…..me fui en meta hasta 7.20h. Un día malo, muy malo, lo mires como lo mires.

Y ahora, toca pensar en la siguiente, claro. Pero no sin entender antes qué hice mal (mucho) y en que acerté, pese a todo.  Lo primero, vamos con la cara de la bestia, pero saber bien de qué perfil de carrera estamos hablando, luego seguimos con el ANTES – DURANTE – DESPUES.

TRANSVULCANIA MARATÓN: ANTES

Hace fresco esta madrugada a 1.600 metros de altura, mientras esperamos la salida del Maratón desde Refugio del Pilar. Hacía ya muchos años de mi primer dorsal en Transvulcania, corriendo la Ultamaratón del 2013 que me dejó un bonito recuerdo. Este 2026 busco mi segunda meta aquí, pues elegí estos 43k como quinta carrera de mi temporada. Antes llegaron  los 31k de Hong Kong 100; los 24k en Nimes Urban Trail, la Subida Vertical a las Estrellas en Reventón El paso y los 27k del Trail Menorca Camí de Cavalls.  Por mi cajón de salida, la élite saldrá a las 6.00AM, a mì me toca esperar hasta las 6.20 así que tengo tiempo de hacer memoria….

Como veis, estoy recuperando asignaturas pendientes: Durante más de una década me centré en las ultras de todo tipo, desde Ronda a la Patagonia. Preferentemente citas de 100k a 100 millas. Y ahora, la verdad, me voy dando cuenta que me perdí algo en esos años, pues una Vertical, Classic o Maratón, soy consciente que me ofrecen tanto o más reto que una Ultra, tanto en lo deportivo como en lo mental. Simplemente, cada estilo ofrece  otra forma de vivir las carreras de montaña.

La semana transcurrida desde Menorca, pese a los rodajes de recuperación y una visita a fisiocercedilla antes de volar a La Palma, no me ha permitido recuperar del todo. Lógico a estas alturas de mi vida. Ahora solo queda ajustar mi ritmo a ello. “Que tu ambición no supere tu talento, Sergio”. Es mi regla de oro para prevenir reventones o lesiones a estas alturas, pues cuando llegan me cuesta el doble superarlos que en aquella primera visita, corriendo Transvulcania Ultramaratón 2013, resuelta en 11.54h. 

Cara seria antes de salir, nervios…


TRANSVULCANIA MARATÓN: DURANTE.

Salimos y durante los primeros 7km rodando hasta El Reventón en sube-baja me siento bien. Llego en apenas 42min, controlando ritmos pero ya veo que las piernas no van fuertes. De allí arranca el tramo de ascensos que sumará al final cosa de +1800m pasando primero por el Pico y luego por Roque de los Muchachos. Pierdo fuelle y me cuelgo literalmente de los bastones para seguir avanzando. Serán casi 50 posiciones las que perderé de aquí al Pico Cruz en el km22.

Afortunadamente, en los 4km siguientes hasta Roque de los Muchahos logro contener la sangría y mantengo el mismo puesto. No es que yo vaya mejor, creo, es que los demás tambien se van cansando… Al llegar al Roque de los Muchachos, una alegría al cruzarme a Marc de TRR que me echa esta bonita foto en todo alto como recuerdo. ¡Molts gracies! Dentro del dolor padecido para llegar hasta aquí, luce una alegría: Mi plan marcaba 4.30h en lo alto y llevamos 4.34. Ayva tu, pues no voy tan mal.

Roque de los Muchachos. Foto: Marc TRR.

 

¡Error! Mi plan era bajar esos 17k con 2.400m negativos en 2 horas. Mal calculado y mucho menos con las piernas que llegan aquí temblando.  Me llevará al final nada menos que 2.46h. El descenso se me hace del todo infinito, defendiendo cada zancada con bastones. Las piernas me van temblando, con amagos de calambres, lo que me cuesta tres revolcones por el suelo. Arriba y seguimos, devorando en el proceso dos botellines de No-cramp para reforzar las sales que llevo tomando todo el día.

Lo más curioso es que pese al calvario que me supuso la bajada, aún gané posiciones. La verdad que no me lo explico. O sí, todos ibamos muy castigados aquí, incluso élites como Ruy Ueda a quien pasé en el descenso despues que el volara delante en el tramo alto. En esta bajada pasó el puesto 10º al 56º. Vaya, que aquí sufrimos todos…

META en 7.20h

Por fin, calvario concluido y una gran sonrisa en la cara. He llegado en el puesto 417 de 755 finalistas, mitad de pelotón. Un desastre deportivo, sin duda. Tiempo habrá de evaluar y aprender. De momento, me quedo con los increíbles paisajes disfrutados, los buenos ratos compartidos (Con el catalán Marc, hicimos la goma casi la carrera al completo) y cada uno de esos «Aupa Mayayo» «Vamos» recibidos, que aunque en ese momento apenas podía agradecer ciego como iba, quiero que sepas que me hacen un enorme bien. Y es que, las carreras de montaña son mucho, mucho más que «minuto y resultado» Es todo lo que vivimos y compartimos por el camino. Que no cambie nunca…

 

TRANSVULCANIA MARATÓN, DESPUES: ¿RUMBO TRAVESERINA?

Ahora llega Traveserina de Picos 2026. Mi segundo baile con esta fiera, tras debutar el año pasado para un “Ta fecha” logrado en alo más de 9 horas. Me dicen los que saben que mejor baje de 8h30 como referencia antes de abordar Travesera, la prueba reina. Y yo, que soy un poco cabeza loca, tengo que irme al rincón de pensar estos días para ver si, a un mes vista, es un objetivo sano o voy a librar cheques con mi corazon que mis piernas no podrán pagar luego. Veremos….

Mis tiempos de paso en Transvulcania maraton por si te llama: 


9 jul 2018

MOZART100: CRÓNICA PERSONAL. CORRER MONTAÑAS Y LAGOS DE SALZBURGO.


Voy a por el dorsal, junto a la Catedral. Tres chavales tocan música en la plaza. Musica, a lo grande: Violín, chelo y  flauta. Esto es SALZBURGO. Ciudad histórica de los Austrias. Capital de la música, patria de Mozart….y cuna del Red Bull. 

Anclada en una golosa región alpina de media montaña, Salzburgerland. Picos nevados en lo alto, bosques frondosos y enormes lagos glaciares en el valle, todo surcado por los wegs, senderos alpinos con siglos de historia. En fin, os dejo aquí un videoresumen de la aventura y vamos con los detalles despues. 




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¿Correr una ultra en verano, por las montañas y lagos de Salzburgo? ¡Me apunto! Pues eso: Que estando aun en plena recuperación de la lesión por sobrecarga que sufrí en Nafarroa Xtrem a finales de Abril, saltaba en Mayo la idea de correr la prueba reina del Mozart 100 en Salzburgo, el 16 de Junio.


¿Llego, no llego? A empollar la ficha técnica: Como representante de corredores españoles en ITRA, os puedo garantizar que si aprendes a “leer” la info completa de cada carrera en su ficha ITRA puedes afinar mucho, mucho Así atinamos mejor para morder ese bocado y devorarlo o se nos atragantará. En mi caso, la cosa pintaba al límite: La traza suma 103k/D+4.600m pero con truco, el tope de tiempo son 20 horas, mientras que pruebas similares en España como Gran Trail Peñalara dan unas cuantas más. 






Los números son pelín engañosos. Las trepadas no son muy largas (800m del tirón la que más) pero si muy bruscas. Escalan por senderos verticales, abundan los tramos con cientos de escalones tallados en pleno monte. Y claro, no es lo mismo subir mil metros remontando una pista tumbada que hacerlo a saco, trepando una escalera. Esos arreones, junto a las 20 horas de tope hace que los datos ITRA la retraten como mucho más difícil de acabar que un Gran Trail Peñalara, incluso algo más que el mismísimo Desafío El Cainejo. Bueno, al menos dicen que la meta de Travesera (la más difícil de cruzar en España, para ITRA) es más chunga, algo es algo. ¿En números? Dificultad ranking ITRA:  340 GTP; 430 Cainejo; 440 Mozart; 500 Travesera.


Dudo, dudo. Al final, una vez más la ilusión tira con todo y allá que nos apuntamos. Ahora, toca prepararlo algo mejor que aquellos 67k fallidos en Zubiri. Correr, no me da aun para correr largo como quisiera, todavía me sobrecargo a partir de las dos horas. Pero sí me da tiempo a un mes de fisioterapia intensiva: Visitas semanales para descarga, descarga y a ver si logramos que esa tensión acumulada en piernas se vaya diluyendo.

Viaje,  ya estamos aquí: Mola Salzburgo, si. Verde, historia, amabilidad  y tranquilidad rezuman por ambas orillas del río que la surca. Caras conocidas: Josef, Djanina, Miki, Koichi… Y antes de darme cuenta, estoy andando al amanecer hacia la salida en la Katedralplatz. Día de calor, nos avisan, con más de 30ºC al sol en toda la mitad central. Corralito relajado, somos 313 inscritos y aquí no se agobia nadie. Saludo a Lorena, española que viene a pelear por ahí delante la cabeza de carrera. Cuenta atrás....




¡Y vamonos! La Mozart 100 son en realidad tres carreras en una. El bucle inicial te lleva hasta el 34k a ritmo, disfrutando la campiña austriaca por pistas y senderos fáciles, de escaso desnivel. Tramos como la gorga de lachman en suave ascenso son una delicia entre el follaje y el río alpino que remontamos. Llegamos así a Fuschl a buen ritmo, pero ya con el sol castigamdo con fuerza. Tanto, que tuve que quitarme la malla que llevaba y remplazarla por un pantalón suelto, de la misma gama Ternua ADRENALITE que la,camiseta de manga larga que lleve de salida a meta. Lo de,manga larga en días de solazo es un consejo de mi amigo Jhon Tidd que en sus varios top10en las cien millas de UTMB siempre vimos así. Cuando sudas a mares durante 10_12h al sol, nada como una tela finita para,evitar que los rayos de quemen o te deshidraten, decía. Y aún así, todo era beber tanto como entrara para poder seguir, En mi caso, admito hasta 1L/hora más o menos. De ahí en adelante, me satura.

En fin, salimos de Fuschl para el bucle alpino de la carrera, coronando dos trepadas bien recias por el camino. Sabiendo a lo que vas, duelen algo menos. Más aún si al bajar ves que por Celtiberia tenemos más costumbre de bajadas piñas que en Centroeuropa y ganas posiciones aún sin empujar para ello. El techo de carrera nos recibe bajo una carpa de Red Bull. Normal, la central mundial de la marca está en el mismo Fuschl donde sale y muere este bucle. Momnetazo favorito en este tramo? La remontada del teleférico en Hilit es la segunda gran trepada de la carrera. Y ojo, coronar en el refugio mientras escuchas un concierto de trombón y violín colgados a mil metros del lago, con los Alpes como telón de fondo es....Salzburgo. Montaña amable y música clásica fundidos, con estilo.

Ya vamos de vuelta! Paso el ecuador de carrera y pronto cierro el segundo bucle ya. Ni el día ni la traza me resultan  especialmente agresivos, pero a cambio, los controles de tiempo van mordiendo. La vuelta desde Fuschl se le niega por ello a más de 50 dorsales, incluido mi compañero japonés Koichi, que rabia. Sigo a por el bucle final, intermedio entre el rodar fácil del primero y el vertical Segundo. Aquí rodamos....hasta tropezar con el Nockstein, que escuece. Noche ya, frontales y la organización que ya desde media tarde nos ofrece copa en cada avitu. Un detalle sencillo y más que útil. En cada parada me chupo 2-3 vasos, que me entran divinos. Líquido y sales, si, pero sobre todo entonar el cuerpo según llega el fresco nocturno tras el achicharre alpino al sol.

Entramos en Salzburgo! Esto ya está...bueno, no del todo. El Kapucinweg es la guinda del pastel. Los últimos 200m de trepada vertical a base de cientos de escalones hasta la fortaleza que domina la meta. Y venga otros cientos de escalones para bajar hasta el casco viejo, ahora ya con una sonrisa. Cruzo la meta en 19h29m para los 110k/D+4200m que marca mi gps. Por el camino han quedado 70 compañeros. Sorpresa final: Fotografo en meta para todos, que dispara...y según entro a por mi medalla de finalista la recibo junto a esa foto, ya impresa e incluso enmarcada. ¿Será posible? Solo en Salzburgo.





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EPÍLOGO: GUÍA PRÁCTICA Y MATERIAL

GUÍA PRÁCTICA: Para llegar lo más habitual será un Lufthansa a Frankfurt primero y Salzburgo después. Alojarse en Salzburgo ofrece mil opciones. De comer y beber, ya no hablemos. Como típicos, junto al dorsaleo hay un restaurante-cervecería clásico de la zona, el Stieglkeller que os recomiendo, por historia y ambiente. Bebida nacional, la cerveza claro. Prueba las de trigo, por variar si quieres. ¿De comer? Obligados el pretzel y la tarta sacher. Favorito personal el gulasch de ternera, plato popular que bordan en casi cualquier lugar.






MATERIAL MOZART 100: Este fue mi kit de carrera y sensaciones. Abajo un video resumen, con imágenes de salida y luego repaso de cada item material. Aquí os adelanto  detalles. 


  • Zapatillas Brooks Caldera 2: Bien cómodas, aunque algo anchas para los tramos verticales Descenso lo que me produjo algún roce menor. No llego a,formar ampollas, pero si dolió en carrera.
  • Bastones: los recomiendo, fijo. No hay mucho desnivel, pero el que hay escuece. De hecho, los dejé en mi bolsa intermedia y allí los tomé tras los primeros 34k. De allí a meta con ellos. Use los Salomon Mountain outdoor. No son los más ligeros, pero entre los plegables son quizá los más sólidos y los uso para ultras, montaña clásica y hasta el esquí. 
  • Ropa: Pantslon y camiseta ternua ADRENALITE. A gusto con ellos, de la fresca matutina al solazo alpino y el relente nocturno. Solo para coronar Nockstein ya de noche me arrope con la tercera capa unos minutos.
  •  Tercera capa: Chaqueta Raidlight Hyperlight. Membrana de 20k/25k que abulta poco y pesa aún menos. Cómodo porteo pues y si toca arroparse, la que más respira para no empaparnos por dentro antes que por fuera.



  • Zapatillas Brooks Caldera 2: Bien cómodas, aunque algo anchas para los tramos verticales Descenso lo que me produjo algún roce menor. No llego a,formar ampollas, pero si dolió en carrera.
  • Bastones: los recomiendo, fijo. No hay mucho desnivel, pero el que hay escuece. De hecho, los dejé en mi bolsa intermedia y allí los tomé tras los primeros 34k. De allí a meta con ellos. Use los Salomon Mountain outdoor. No son los más ligeros, pero entre los plegables son quizá los más sólidos y los uso para ultras, montaña clásica y hasta el esquí. 
  • Ropa: Pantslon y camiseta ternua ADRENALITE. A gusto con ellos, de la fresca matutina al solazo alpino y el relente nocturno. Solo para coronar Nockstein ya de noche me arrope con la tercera capa unos minutos.
  •  Tercera capa: Chaqueta Raidlight Hyperlight. Membrana de 20k/25k que abulta poco y pesa aún menos. Cómodo porteo pues y si toca arroparse, la que más respira para no empaparnos por dentro antes que por fuera.


¿VOLVERÁS? Y TANTO. Pero ahora con familia y amigos si puedo. La cita merece  echar una semanita por aquí. Historia, montañas, lagos para bañarse al gusto...y más tipos de cerveza que las que de tiempo a conocer, tras cruzar meta. Esto hay que aprovecharlo a tope, mientras seamos unos mil entre todas las carrera, antes de que se masifique como le ha pasado a las carreras de Chamonix y sus diez mil dorsales cada año.



29 sept 2017

ULTRA PAINE: Crónica personal, corriendo entre los fiordos y bosques blancos.

Correr en el fin del mundo. Cruzar ríos rebosantes de agua, avanzar entre bosques primigenios, sentir el viento en la cara y la hierba bajo los pies. Y siempre, desde lo alto nos vigilan las Torres del Paine.  Esta ha sido mi segunda experiencia en Patagonia. Distinta por completo de la primera, pero a la vez tan dulce como aquella Ultrafiord compartida con Mikel Leal el pasado Abril. Vamos primero con un video resumen, tras el dejo mi crónica personal escrita para quien guste.



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CRÓNICA PERSONAL ULTRA PAINE 50KM. 


Llevamos ya más de 20 Kilómetros corriendo hacia ellas, las Torres del Paine. Un puñado de Ultreros llegados de Brasil, Argentina, Estados Unidos, España y más rincones del mundo tomamos la salida en la estancia Karsk junto a unos orgullosos chilenos que recién celebraban sus fiestas patrias, como bien atestigua la imagen abajo.


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La salida de esta Ultra Paine 50k ha sido espectacular. Con los primeros rayos del sol austral sobre nosotros, dorando cuatro casitas de pioneros en un paramos desolado... ¡Allá vamos! Salimos buscando el Paine por una larga cinta que se pierde en el horizonte.

Tras nosotros, sabemos que en unas horas llegaran al galope los mejores de los 80k, quienes partieron a las 7AM treinta km más allá y vienen en nuestra busca. Mientras, allá delante tomarán la salida pronto los pelotones de 30k y 14k. Bajo el cielo gris y la llovizna de hoy somos casi 600 dorsales, de 24 países lo que corremos buscando la meta junto al Río Serrano, tal como podeis ver en el mapa abajo.



Mis piernas se resienten aún de las 12 horas de carrera en la reciente Ultra Canfranc, pues no pude recuperar como debiera. No importa, tiempo tenemos hoy de sobra y no hay otro objetivo que vivir esta carrera desde dentro, ser uno más de los finalistas bajo la pancarta de estos 54k/D+1450m que vamos cortando.


Curioso, nunca me vi más acompañado que aquí por mujeres dentro de un pelotón ultrero. Luego sabré que hoy eran casi la mitad del total, una grata noticia en un mundo donde aún es raro verlas ocupar más allá de un diezmo del dorsaleo. Corremos por el llano, siguiendo rodadas de viejas pistas entre las estancias, únicos asentamientos estables en este Páramo desolado por el que discurren los primeros Kilómetros hoy.

Al paso de los primeros 10km el primer río rompe la monotonía. La corriente es honda, fuerte y muy fría. Allá sobre nosotros resplandece el Hielo Continental. Pasaremos varias veces entre los fiordos y los ríos que en ellos vuelcan, pero solo en estar Primera se nos permite cruzar en seco. Un viejo puente en ruinas, con los pocos maderos supervivientes ya blanqueados por el tiempo, nos permite cruzar al otro lado apoyados en una cuerda fija.



Adiós rodadas, hola senderos y trochas del ganado. Seguimos sumando Kilómetros para llegar al primer avitu. Curioso, nadie para apenas. Para mi, mejor lo hago. Relleno bidones, plátano, chocolate, dale!

Un cuarto de carrera ha pasado ya. Las caras que me rodean son las mismas que seguirán conmigo de aquí a meta. A ratos les pasaré, a ratos me descolgaran ellos. Al final, todos nos movemos casi a un mismo compás. Son Adriana de México, Maria Belen y Raúl de Argentina…y así.

Pasan los Kilómetros, la traza se vuelve más amena. Nos acercamos al Paine y con el gana relieve el terreno. Nos adentramos en los bosques patagonicos, buscando siempre un apoyo correcto a cada zancada ente hierba, tierra y agua. Llegando ya a la Cascada del Toro oigo desde atrás como llega volando el líder de los 80km.





¡Es Casey! Que alegría ver a mi compañero luciendo una descomunal sonrisa. Me saluda y pasa adelante como una exhalación. Está disfrutando a lo grande, a su ritmo. Cruzara meta con más de una hora sobre él ecuatoriano Javier, otro veterano con quien ya se batió hace años en la Transmallorca Run de la que yo también fui entonces testigo. Nadie más del pelotón 80k nos pasará hasta meta ya.

Allá se va Casey y acá seguimos marchando los de 50km, cuando ya en lo alto de la Cascada vemos una cuerda fija que cruza el río. Toca el primer vadeo en estas aguas heladas. Nos mojamos hasta la cintura al atravesar con una corriente notable: frías y cabeza bien pendiente…un resbalón tonto aquí que me haga soltar la cuerda, podría acabar en breve y triste  epílogo. Me acuerdo ahora de aquellos 50km en equipo, disputando también en esta región la de Ultrafiord, junto a Mikel Leal. Que gran viaje disfrutamos entonces, con ese inesperado podio final como fin de fiesta.

Vuelvo a la realidad tras dar un patinazo en pleno sendero. No te puedes despistar aquí, no. Pasamos los gritos de ánimo de Camila, como se agradecen. Seguimos a ritmo ya hasta el Patagonia Camp, una de las pocas bases que atienden a los enamorados de estas tierras, que vienen a recorrerlas confiando en los pocos senderos trazados en este remoto confín.

Nos guían unos finos tubos plásticos rígidos, que suman casi un metro de largo, hundidas en la tierra como única garantía frente a los vientos y galernas. Buenas marcas son, las que van emplazando Stjepan y su equipo. Ni me perdí en la Ultrafiord de Abril, ni acá tampoco en Septiembre. Y menos mal, dado que vagar desorientado en estos lugares despoblados, sin cobertura móvil siquiera para reclamar ayuda, no sería nunca  plato de gusto. Lllegando al siguiente control me encuentro a Wladi Togumi, el estupendo fotógrafo brasileiro que ya me retrato junto a Mikel esta primavera. Hoy, vuelve a regalarme una imagen para el recuerdo, que podeis ver abajo. Gracias fenómeno. 



Ya estamos en el mirador Grey y su avituallamiento, de donde partió la carrera de 14km. Este rincón nos regala grandes vistas sobre el lago Toro a nuestros pies, mientras encaramos el tercio final a meta. Remontamos una pista en pendiente exigente. Tanto, que bajarla ha resultado imposible para el todoterreno de la productora. ¡Dios! Lo veo volcado sobre el techo frente a mí, mientras el olor a gasolina nos rodea. Susto, espero que no les haya pasado nada… Me acerco, la puerta trasera derecha está abierta, la única. Veo el gato y otras herramientas fuera, un hacha, todo abandonado bajo la caja de transporte.

Aunque la impresión es fuerte, a Dios gracias no vemos mancha alguna de sangre. Más tarde sabré que el accidente ocurrió apenas una hora antes y que fueron compañeros corredores como JC Pasten de Solorunning.cl quienes ofrecieron la primera asistencia al herido y lo arroparon hasta su evacuación. El vehículo, tirado sobre el techo allí quedo, como mudo testigo de que a esta tierra nunca debemos perderle el respeto.

¡Últimos Kilómetros! Bosques magníficos nos envuelven camino del ultimo avitu. Ya solo les queda bajar, nos dicen allí. Y así será… poco más allá coronamos el cerro que domina RIo Serrano. Guau! Magnífico panorama el del estuario del fiordo al abrirse ante nosotros.

A bajar hasta meta... Delicioso descenso final por un sendero de tierra revirado entre arbustos y matorrales, donde de nuevo me reencuentro con Adriana, Raul y otros compañeros. Galopamos ya todos sonrientes hacia una meta que nos espera con los brazos abiertos.

Final de mi Ultra Paine. Han sido 7h40m para esta traza. La meta me acoge en el Hotel Río Serrano con pasta, duchas y una cálida atmósfera que se agradece más en este ambiente.





¿Y ahora, qué? Pues muy contento. Me siento afortunado de vivir de nuevo, van casi cuarenta ya, la íntima satisfacción personal de completar una ultra trail. Especialmente, estoy hoy feliz de hacerlo por segunda vez en un lugar mágico como es la Patagonia. Y allá me quedo, sorbiendo mis fideos chinos frente al Paine, que veo desde el enorme ventanal del hotel.

 Ojo, que no todo es sonrisa y poesía. También duelen las piernas, mucho: Se quejan aún de aquella  Canfranc, de los largos vuelos empalmados después hasta acá y claro está, de la pelea recién concluida hoy en los fiordos: "Ya os vale majas, si supierais que aún os esperan doble ración de vuelos en los próximos días, antes de rematar lo que quede de vosotras durante los 71km de Ultra Trail Scotland el Siete de octubre."

Pero esa será otra historia. Mientras tanto, seguiremos cerrando los ojos y reviviendo aquel vadeo del rio y el deslizarnos entre los bosques blancos, que han brotado, vivido y muerto en pie luchando con el viento omnipotente del fin del mundo.



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